¿Quieres contratar los servicios Glovo para aumentar las ventas de tu restaurante? Al tratarse de una de las empresas de delivery más populares en España, estar presente es fundamental para los negocios de hostelería. Pero, ¿ cuánto cuesta estar en Glovo realmente?
En la era digital actual, las aplicaciones de delivery han revolucionado la forma en que los restaurantes llegan a sus clientes. Empresas como Glovo, Uber Eats, Just Eat y Deliveroo lideran el mercado y permiten a los usuarios pedir casi cualquier producto y recibirlo desde la comunidad de sus casas.
En esta oportunidad, hacemos especial mención al delivery de Glovo. Para los restaurantes, asociarse con esta aplicación significa acceder a una extensa red de clientes potenciales y beneficiarse de la infraestructura tecnológica avanzada de la plataforma.
Sin embargo, entender los costos y comisiones que Glovo cobra es esencial para maximizar los beneficios de esta colaboración. En este artículo, desglosaremos detalladamente cuánto cobra Glovo a los restaurantes y cómo estas tarifas pueden impactar en sus operaciones diarias.
¿Cuánto cobra Glovo a los restaurantes?
Las tarifas de Glovo dependen de varios factores en el momento de su contratación, pero es importante que conozcas bien las comisiones que cobra a los restaurantes antes de lanzarte a formar parte de ello.
Glovo no te cobra por darte de alta. ¡Es totalmente gratis!
Debes pagar una cuota fija que puede variar según el acuerdo que negocies con ellos. Además, Glovo no cobra cuotas de suscripción, cargos por cancelación, gastos de contrato ni tarifas ocultas. No obstante, pueden aplicarse ciertas tarifas por la contratación de productos o servicios adicionales además de la tarifa de activación aplicable en algunos países.
¿Cuánto cobra Glovo por envío, pedido o servicio?
Las comisiones de Glovo varían según el tipo de entrega y las necesidades de tu negocio, oscilando entre el 15% y el 30%. El restaurante paga un porcentaje del subtotal de cada pedido procesado a través de la plataforma.
Además, Glovo dispone de un sistema de precios simplificados en el que se especifica la comisión en la proporción de lo contratado.
Dispone de tres modalidades:
Entrega a través de Glovo 30%, (Comisión de Servicio)
Entrega propia 15%, (Comisión de Marketplace)
Recogida en el establecimiento (Take Away) 15%, (Comisión de Recogida)
La comisión que cobra Glovo se utiliza para:
Digitalizar tu negocio: te dan una presencia online en la app de Glovo, sin necesidad de invertir en tu propia plataforma.
Posicionarse en la app: Glovo te ayuda a que tu restaurante sea visible para miles de clientes potenciales.
Pagar a los repartidores: es el encargado de contratar y pagar a los riders que entregan los pedidos.
Servicio de atención al cliente: ayuda a los clientes con sus preguntas, problemas y opiniones.
¿Cuándo recibo el dinero de Glovo?
La empresa de delivery efectúa el pago a la cuenta bancaria del restaurante como máximo el jueves siguiente al cierre del ciclo de facturación. El período de pago es bisemanal (14 días) y se cierra los domingos.
Ejemplos práctico:
Supongamos que un restaurante tiene un acuerdo con Glovo con una comisión del 25% por pedido. Si un cliente hace un pedido de 100 euros, el desglose de costos sería el siguiente:
Comisión a Glovo (25%): 25 euros.
Ingreso Neto para el Restaurante: 75 euros.
Tarifa de Envío: Suponiendo que el cliente paga el costo de envío, este no afectaría directamente al restaurante en este caso específico.
Aprovechar al máximo estas plataformas requiere no solo una estrategia sólida, sino también herramientas adecuadas para la gestión eficiente. Es aquí donde las integraciones de delivery de Last.app juegan un papel fundamental. Al integrar Glovo y otras aplicaciones de delivery con Last.app, los restaurantes pueden mejorar su eficiencia, aumentar su visibilidad y, en última instancia, incrementar sus ingresos.
La gastronomía española rinde homenaje a una de sus tapas más icónicas: la croqueta. En el Día Internacional de la Croqueta, que se celebra cada 16 de enero, esta delicia recibe toda la atención que merece. Aprovechando la ocasión, nos hemos dado a la difícil tarea de crear esta guía para descubrir dónde comer las mejores croquetas en España.
Hablar de croquetas es adentrarse en un mundo de creatividad infinita. Desde las clásicas de jamón hasta las más atrevidas de bacalao, rabo de toro o queso azul, cada una tiene su propio carácter. Y si nos fijamos en el rebozado, encontramos opciones para todos los gustos: desde el tradicional pan rallado hasta versiones innovadoras con panko o maíz tostado.
Sin embargo, todas comparten algo en común: una bechamel perfectamente cocinada, sin grumos y con el punto exacto de melosidad, acompañada de una fritura que logre ese crujido característico que da sentido a su nombre, derivado del verbo francés croquer.
Croquetas Michelin
El bocado delicioso de un plato tradicional, elevado a la categoría de alta gastronomía, es lo que ofrecen los restaurantes más destacados de la guía Michelin. En sus propuestas, las croquetas dejan de ser una simple tapa para convertirse en una experiencia culinaria inolvidable.
¿Los más sonados? En Asturias, nombres como Casa Marcial (3 estrellas) y Casa Gerardo (1 estrella) se encuentran a la vanguardia. En El Corral del Indianu (1 estrella) y Regueiro (Tox), sus croquetas también se han ganado un lugar privilegiado en el panorama gastronómico nacional. La delicadeza de sus elaboraciones y la calidad de sus ingredientes hacen que cada bocado sea pura magia.
En otras partes de España, destacan las croquetas de jamón ibérico enSolana (1 estrella) y las de Trivio en Cuenca, donde la chacina estrella se convierte en arte. Para quienes buscan originalidad, las croquetas de tres carnes en Tatau Bistro (1 estrella) o las de pollo asado en Canalla Bistro (Valencia) son opciones imprescindibles. También merece una mención especial la versión de cocido de la abuela Manuela que se sirve en Tapas 3.0 (Salamanca), una auténtica oda a la tradición familiar, destaca la Guía Michelin.
Barcelona no se queda atrás. Lugares como Freixa Tradició y Vivanda (ambos reconocidos con un Bib Gourmand), junto con Mont Bar y Bardeni-Caldeni, presentan croquetas irresistibles, con propuestas donde la carne toma un protagonismo especial.
Por último, no podemos olvidar las emblemáticas croquetas de Echaurren (La Rioja), elaboradas siguiendo la receta de Marisa Sánchez, Premio Nacional de Gastronomía en 1987 y madre del chef dos estrellas Michelin, Francis Paniego. Estas croquetas han trascendido fronteras y son consideradas un icono en la alta cocina española.
Croqueta del Echaurren. Cortesía Guía Michelin.
Las de jamón
Si hay una croqueta que conquista paladares de norte a sur, es la de jamón. Su popularidad es indiscutible, tanto entre los comensales como en los concursos culinarios que buscan coronar a la mejor de España.
En Toledo, Iván Cerdeño ha marcado un antes y un después en la elaboración de croquetas. Su influencia es tal que varios de los ganadores recientes del Campeonato de Croquetas de Jamón son discípulos suyos. No lejos de ahí, las croquetas de jamón ibérico de José Manuel Gallego, también en Toledo, destacan por su calidad y ejecución, al punto de ser consideradas dignas de concurso. Cañitas Maite, otro representante toledano, se lleva el prestigioso título de Mejor Croqueta de Jamón Joselito en el concurso de Madrid Fusión 2021.
Más al sur, en Albacete, Ababol brilló con su croqueta elaborada con Jamón 5Jotas, conquistando el título de Mejor Croqueta de España en 2023.
En Asturias, las croquetas de jamón de Casa Belarmino han mantenido su fama a lo largo de los años. Finalistas en Madrid Fusión 2020, son un ejemplo de tradición y excelencia que sigue enamorando a quienes las prueban.
El restaurante Quinqué de Madrid se alzó como campeón de la Mejor Croqueta de Jamón de España en 2024. Entre los finalistas de ese año están el restaurante Pandora (Avilés), Flama (Valencia), La Barra de la Tasquería (Madrid), Santabar (Alicante), Jardín de los Duques (Madrid) y Jorge Lozano del restaurante Portal del Lino (Salamanca). Cada uno de ellos destaca por esta icónica tapa.
Cuando se trata de croquetas, el norte de España se posiciona como una auténtica cuna de excelencia. En Asturias y Burgos, los chefs han logrado crear versiones únicas que combinan tradición, innovación y una técnica impecable, elevando esta tapa a niveles inigualables.
En Oviedo, Pedro Martino, del restaurante Naguar, ha ganado reconocimiento por sus croquetas excepcionales. En Regueiro (Asturias), las croquetas han alcanzado el estatus de leyenda y han obtenido el premio a la Mejor Croqueta del Mundo en 2015, un reconocimiento que reafirma la maestría de su cocina. Otro imprescindible asturiano es Casa Gerardo, cuyas croquetas de compango de fabada se han convertido en una referencia indiscutible.
En Burgos, Cobo Estratos sorprende con su ‘Croqueta de leche fresca de vaca e ibérico’. Este restaurante combina la pureza de la leche local con la intensidad del jamón ibérico, logrando un equilibrio sublime que convierte cada bocado en una experiencia inolvidable.
Las croquetas de Madrid
Madrid, con su vibrante escena gastronómica, se posiciona como uno de los epicentros de las mejores croquetas de España. La capital ofrece desde las más tradicionales hasta las creaciones más innovadoras, conquistando a locales y turistas por igual.
El restaurante Tres por Cuatro ha destacado como finalista en el campeonato a la Mejor Croqueta de Jamón 2024, consolidándose como un referente en la escena croquetera madrileña. Otra de las grandes favoritas son las croquetas de Arzábal, cuya receta incorpora leche de oveja para intensificar su sabor.
En el barrio de Tetuán, Viavélez, una taberna de esencia asturiana dirigida por Paco Ron, deleita con dos variedades excepcionales: jamón y gambas. Por su parte, El Quinto Vino, una taberna castiza de renombre, sorprende con sus emblemáticas “croquetas de Esperanza”, elaboradas con jamón serrano y conocidas por su tamaño generoso y sabor tradicional.
Para los amantes de la creatividad, La Gastroteca de Chema es una parada obligatoria. Este restaurante, dirigido por Chema Soler, reinventa la croqueta con combinaciones únicas como tex mex de pollo, guacamole y jalapeños, pato con foie, o incluso croquetas líquidas de queso con confitura de tomate y olivas negras. Su carta es un paraíso para los croqueteros más atrevidos.
Entre los imprescindibles de Madrid también destacan las propuestas de La Tasquita de Enfrente, Cañadío, y BiBo Madrid, donde el chef Dani García mantiene la esencia de sus recetas originales, con opciones como jamón con polvo seco de tomate o chipirones en su tinta.
El restaurante Santerra también merece mención especial, cuyas croquetas de jamón ibérico se han alzado como las Mejores Croquetas del Mundo en Madrid Fusión 2018. Y si lo que buscas es historia y autenticidad, la taberna Casa Julio no decepciona. Su carta incluye opciones únicas como espinacas con pasas y gorgonzola, morcilla con membrillo, setas con puerros, queso azul, y muchas más.
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